jueves, 6 de diciembre de 2007

viernes, 18 de mayo de 2007

CHORREANDO HUMEDAD.

Un canal acuoso, chorreando humedad por todas partes. Un largo camino hasta el final. Bordeado de vida material, espacios vacíos, llenos, densos, solos, Encuentros de luz infinito. Quizás para estar ahí, volver al camino de vez en cuando, Pedir el auxilio necesario y no desfallecer hasta encontrarlo. Sugerente camino escarlata y oro. .

martes, 8 de mayo de 2007

AMOR DEL BUENO


Nada nos hace sonreir con tanta seguridad y frescura como el sentirnos amados y protegidos. La inocencia de las niñas envuelta en el sereno abrazo paternal, confortable y gentil. Que dulce sensación del mundo a nuestros pies...que grato es sabernos jóvenes y eternas. Que bueno es ver el mundo sin lucha, solo amplitud...lejanía y el azul del cielo enmarcando todo. Algún día, dentro de pocos años, una joven mujer recordará este momento y volverá a sentir el Amor del padre proyectado desde la magia de la memoria. Que lindo es saber que almacenamos información como una computadora, pero que esa
información siempre estará sazonada de sentimientos y sensaciones maravillosas. Que privilegio estar vivos y testimoniar este momento eternizado en la imágen. Que privilegio para el padre tener hijos y que privilegio para estos poder sentirse navegando el universo en la flor del afecto.

viernes, 6 de abril de 2007

ACAMPANDO EN LA IMAGINACION DE OTRO.



La sensación apabullante de este espacio saturado de texturas disímiles e ingobernable a través del color me hace sentir perdida. Aunque rodeada de gente creo que mi voz será absorvida por la distancia y se sentirá futil ante la dureza de la piedra. Creo recordar un templo al estar aquí y las imágenes geometrizadas de los gatos me renuevan la idea. No hay muebles apropiados en donde apilar el desconcierto. Todo es tan brusco que no puedo menos que confesarme impresionada. Me concentro en sentir mi útero y poco a poco la paz de los fluídos glandulares me da bríos. Ahora , tal vez converse con alguien.

MIRADA CASUAL





La casa, con un bostezo de dos metros, deja entrar la imágen de una senda que no se sabe bien si llega o se marcha. El oscuro interior no deja escapar nada de él y todo lo que adentro descansa se solaza con el mundo exterior. Lo rotundo del rectángulo luminoso no deja lugar para las dudas : un mundo de luz y polvo existe allá en los confines nublados del afuera y un pequeño trozo de él se nos ha colado dentro.
La boca de la casa permanece abierta, tragando imágenes externas, respirando la luz que embaraza las retinas. Solo falta el paso de un ave rauda que certifique nuestra incapacidad de traducir a palabras la sensación gruesa del paisaje.

PEDALEANDO




Un muro cálido sobre el que alguien ha dejado una bicicleta. Tal vez ese alguien nos mira a través de la pequeña ventana, vigilante. Vigilan también los árboles de invierno, acariciados tímidamente por un sol incapaz de conmovernos. El juego de las sombras nos deja ver el secreto de los volúmenes del edificio. Muy lejos , el azul del cielo es una promesa que convoca esperanzas, pero la soledad del cemento nos hunde sin misericordia en especulaciones baratas de las que solo nos rescata la posibilidad muy cercana de que el ,o , la, ciclista, retorne al manubrio,le insufle vida a las dos ruedas y nos deje inundados de nostalgia por la brevedad de su presencia. La imágen se preña de posibilidades si insisto en mirar por la ventana y me olvido de que soy tan solo una cámara que observa, un ojo que capta, un perceptor que divaga y se entretiene tejiendo pensamientos.

lunes, 2 de abril de 2007

LA SEGOVIANA



Sabes que siempre me preocuparon los paisajes. Que si estaban lejos...que tal vez no eran los adecuados...tantas cosas, tantos pretextos para terminar poniendo un muro entre el mundo y mi persona.
Con el invento de las ventanas la pintura por un tiempo fué apenas necesaria. Allá aquellos que se obstinaran en comprar cuadros con naturalezas muertas o vivas. Toleramos los desnudos por su catadura prohibida y clandestina, pero con la masificación del porno style todo aquello se fué a la mierda. De todos modos ahí estaban las ventanas sin cortina, como ojos sacrílegos sobre el mundo exterior. Impúdicas violadoras del paisaje y cándidas aperturas a la agresión del mismo. Duales y generosas. Los que tuvieron más fé en ellas las encerraron en marcos de lujo y hasta las hicieron de abrir y cerrar. Los que las detestaron las cubrieron con cortinas que apenas si dejaban pasar la luz y les colocaron muebles al frente, en una muestra inequivoca de su vocación anti-ventánica. Para no alargar la historia, la presente fotografía recoge una que es muestra fehaciente de la complacencia de sus creyentes. El contraste entre el reboque interior y las blandas texturas del aire y la hierba solo se ve matizado por la dura presencia de la piedra, que nos remonta a épocas pretéritas, cuando la sifílis era incurable , no había internet ni blogs y la gente leía libros e iba al cine.La memoria amarillenta de sus orígenes nos eleva hacia nubes que se parecen en algo a las que aquí no podemos contemplar.

CRECE TODO EL TRIGAL EN UN SOLO GRANO DE TRIGO


Sobre la dulce hierba del altiplano, un niño que apenas se sospecha bajo el sombrero y la ruana, juega a tejer imaginaciones con sus tapas de lata que
posiblemente aún tengan algo del aroma de los jugos que protegieron del acoso del moho y la bacteria.
Reposa su pequeño cuerpecito, pero su mente ágil brinca entre sutiles colinas, persiguiendo mariposas multicolores y aventureras. Compara las latas y, seguramente, se siente rico y poderoso con sus posesiones. Nada puede distraerlo de su repasar continuo de los pequeños trozos de latón pintado, que, a sus infantiles ojos, representan el mundo alcanzable por la magia. Nada como manipular las cosas que se juzgan trascendentes; nada como disfrutar las pequeñas propiedades que nos identifican entre los otros niños.
A un lado , el pequeño campo de fútbol, donde se han librado y se librarán ardorosas batallas y en donde , a veces, el orgullo saldrá herido y otras tantas la victoria le hará estallar de placer y orgullo.
Crece en este niño y en todos los niños del mundo, la esperanza dulce y fresca del amanecer prometedor. La dulce espera envuelta en nieblas misteriosas habrá de terminar el día en que, presa de un ataque de racionalidad incurable, el niño patee las latas con desprecio y mire el pequeño cajón del fútbol de dedos con ojos de adulto aburrido y se diga a sí mismo :
pero que tonto era yo....jugando con laticas.....

sábado, 10 de marzo de 2007

PARAMO DE ENCANTAMIENTO.


Persiguiendo la quimera del Arcoiris me topé de frente con la belleza de las montañas colombianas. El Ande, preñado de secretos de los ancestros muiscas ,con su belleza cambiante segundo a segundo, me hizo sentir planetario, me inundó de maravilla y por un rato fuí trascendente.La belleza natural nos hace humildes. La fotografía, si bien hermosa, no le hace justicia al momento con su viento frio y el sonido del nagual moviendo el follaje.El sonido de la naturaleza es música fractal con su aleatorio devenir entre los huesos rumorosos de la tierra.El aire limpio de estos páramos vivifica y cada paso allí es una caricia al cuerpo.

LA REALIDAD SUPERA LA FANTASIA.


Quien osaría pensar en este hereje crecimiento horizontal ? Cómo catalogar esta excrecencia ? La naturaleza es libre. Improvisa sobre el camino y en su afán de sobrevivencia genera formas absolutamente anómalas sin ningún reato o discreción. No hay cortapisas para ella...ni límites. Tal vez al contemplar cosas como estas podamos entender mejor la diversidad humana. Tamaños, colores, texturas...variedad infinita que subyuga con su abundancia y nos permite percibir que los prejuicios son babosas flores de ignorancia supina.

martes, 6 de marzo de 2007

VENTANAS DOLOROSAS


Muchos años ha, un vil enamorado quiso eternizar su devoción sobre la dura corteza de un árbol digno y colonizado por los líquenes y el musgo. El tosco boceto de un corazón conformó la infame herida sobre la piel del indefenso e inmóvil ser. Seguramente, alguna letras fueron escritas en el interior de la herida, pero, el sabio y viejo árbol se permitió borrarlas, con ayuda del tiempo, que lo cura todo. De esta manera, conservó la belleza del símbolo y eliminó las iniciales de los perpetradores de la bárbara hazaña.

VENTANAS QUE SON OJOS



Si los ojos son las ventanas del alma, también hay ventanas con espíritu. Hay ventanas con tanto carácter que uno se siente espiándolas y no mirando a su través.Su espesor y nobleza se sienten carnales. La impudicia con que observan el exterior se traduce en visiones excluyentes de pequeños mundos en donde a veces surcan pájaros veloces o fugaces rayos de luz.De vez en cuando se atreve un alma, pero su paso es apenas registrado como un accidente dentro de la quietud habitual de esta mirada-mundo.

VENTANAS BUROCRATICAS


Las ventanas oficiales pueden ser pesadas a pesar de su transparencia y elegancia.
Pueden ser magníficas en su concepción, pero son públicas y como aquellas mujeres que han sido usadas muchas veces, han perdido su sabor y encanto y alguien les planta unos muebles en frente, para darle la espalda al viento y rechazar sus visiones.

LA DULCE BRISA DEL COLOR.


Puede usted fantasear sobre los habitantes de una casa con una ventana tan coqueta y casi casquivana como esta. Una dulce joven, quizá ? o un blasfemo travesti que se arrebata con el rojo colorido ? ...En ningún caso nadie severo o demasíado formal. Revela un gusto por el equilibrio, lo que da un indicio de refinamiento y elegancia. El color negro de la madera pintada revela audacia, que el negro es un color difícil y si mal se usa puede abortar en fúnebre. A quien esperaría ver salir de entre esas cortinas ? Tal vez a Nicolás DelVientoLoco o a Glenda Carnefirme...los dos con trusa, los dos con una vincha ancha de colores rutilantes, pero si sale ella llevará en los labios pintura fresca y tendrá ojos de mulata ardiente y si es él el de la historia tal vez de sus labios cuelgue un cigarillo con ceniza larga y en sus ojos soñadores una mirada interrogante.

PREFABRICACIONES INDUSTIALES


Hay ventanas que unen y separan. Son ventanas industriales, muy bien acabadas, pero con muy poco espíritu. Ejercen como tabiques, que de hecho son y su finalidad utilitaria se realza cuando lo pintoresco de quienes casualmente las habitan les infunde el colorido de una vestimenta o la belleza fugaz de un par de tetas que pugnan por escaparse de la dictadura del sostén.
Generalmente son asexuadas, carecen de personalidad , son fugaces y están destinadas a chatarra.

MAGNIFICAS VENTANAS


Hay ventanas que son homenajes al grandioso exterior. Para el viven y existen, desnudas en su transparente obscuridad. Ellas son modestas y se abren plenamente a la penetración visual de los magníficos objetos de los alrededores. Son como bocas receptivas, alimentadas con imágenes interesantes y embarazadas de sorprendentes cambios de luz .La generosidad de sus contemplaciones las hace mayormente receptivas.

VENTANA AL OLVIDO


Hay ventanas misteriosas , sensuales, prometedoras para el contemplador ajeno, el voyeur. Otras, en cambio, repelen con sus descascarados postigos que insinúan un interior envilecido donde el aire rancio se niega a salir volando y permanece estático, envolviendo a esa pobres almas que lo respiran mientras espían hacia la calle.
Tal vez raídas colchas o colgajos de cortinas fallecidas acompañan a estas desgraciadas en su insulsa existencia. O quizás , las apariencias engañan y lo que hay adentro es cálido y confortable. Tal vez doncellas cautivas y descalzas amamantan la pasión de un lúbrico sátiro cuasi-senil y dictatorial. Lo que es cierto, es que aunque algo deslucida hoy su forma nos recuerda que hubo tiempos mejores y que con algo de afeites podría volver a ser coqueta y receptiva.

MIRE A VER...


Que bello oficio ser un contemplador de ventanas.Que grato descubrir sus secretas categorías, sus fantásticas posibilidades. Cada ventana insinúa algo diferente y cada una de ellas deleita a nuestro ojo con una catadura especial...como los buenos vinos.
La ventana es una conexión entre el adentro y el afuera, una conexión fugaz para el transeúnte que las contempla desde el exterior y mucho más estable para quien convive con ellas y sus telares adherencias.